La relación tutora

La relación tutora es una estrategia de aprender y enseñar en una manera personalizada, uno-a-uno, en un contrato personal entre quien posee una competencia concreta y quien desea adquirirla.

El interés

El acuerdo básico entre quienes participan en Comunidades de Aprendizaje es que el maestro ofrezca a sus estudiantes sólo aquellos temas que domina por haberlos estudiado a profundidad y que cada estudiante elija el que más le interese. Una vez que un estudiante elige su tema de estudio, inicia una línea individual de investigación. A lo largo del proceso, el maestro funge como tutor del estudiante.

El diálogo

La relación tutora semeja el método de partera que caracterizaba al diálogo que Sócrates establecía con sus interlocutores para llevarlos a descubrir el conocimiento que ellos mismos poseían. Con base en los conocimientos previos del estudiante y a través del planteamiento de preguntas, el tutor orienta al aprendiz para que encuentre sus propias respuestas y profundiza en las áreas que requieren mayor atención.

Dominio

Al concluir su tema, el estudiante prepara una demostración pública en la que presenta al grupo lo que aprendió y expone la manera en que lo hizo. Finalmente, se espera que el estudiante se convierta en tutor de otros estudiantes (e incluso de adultos) interesados en aprender el tema que ahora domina. De esta forma, los estudiantes aprenden lo que están estudiando y practican la tutoría.

El patrimonio común

El conocimiento que se genera de esta manera se convierte en un bien común accesible a todo aquel que desee aprenderlo y se encuentra disponible para los tutores y estudiantes de otras escuelas. Quien visita una Comunidad de Aprendizaje —ya sea en un salón de clases, en un espacio de capacitación para maestros, en intercambios entre escuelas o en reuniones de capacitación de equipos estatales— puede observar individuos o pequeños grupos estudiando temas diversos e interactuando a través de la tutoría. Puede verse lo mismo a adultos como tutores de jóvenes que a jóvenes como tutores de otros jóvenes o incluso de adultos.

Una transformación radical

La práctica promovida a través de Comunidades de Aprendizaje representa, en muchos sentidos, un radical cambio cultural en el modo en que tradicionalmente se ha entendido y practicado la enseñanza en las escuelas mexicanas y alrededor del mundo. La transferencia del control de los procesos de aprendizaje hacia los estudiantes, la conversión de los maestros en aprendices y la devolución a los maestros del poder para decidir qué, cuándo y cómo enseñar son prácticas que van a contracorriente de la cultura escolar convencional.

Todos son capaces de enseñar y aprender

El efecto de la relación tutora es transformar el salón de clase convencional en una comunidad de aprendizaje en la que todos son capaces de enseñar y aprender; en la que la docencia deja de ser escasa –reducida a la persona del maestro—y se reparte en la redde maestros y estudiantes que enseñan y aprenden en relaciones personales. La red se recrea en cada eslabón en el que un tutor apoya a un aprendiz, para después éste aprendiz se haga tutor de otros aprendices.